sábado, 28 de abril de 2012
¿Que
fue esto? ¿Que nombre se le habria podido dar a este sentimiento tan
inusual pero a la vez tan hermoso? ¿Que estaba sucediendo? Casi podria
recordar cada momento a tu lado, cada sonrisa, cada abrazo, cada muestra
de cariño que me dabas. En ese momento podia gritarle a el mundo que
era la persona más feliz que existia y todo gracias a ti, aprendi que el
amor se manifiesta de muchas maneras y puede llegar a tener diferentes
dimensiones. Mi amor por ti era tan grande que hubiera hecho cualquier
cosa con tal de que fueras feliz. Cada momento que pasabas a mi lado
quedaba grabado en mi memoria como una grabacion de piedra, nada ni
nadie podía borrar ese momento tan dulce. Atesoraba cada minuto a tu
lado como si fuera el último, ¡adoraba estar a tu lado! Y siempre que
nos despediamos tu aroma quedaba en mi piel toda la noche y tu beso en
mi mejilla dejaba una sonrisa permanente en mi rostro, permanecías el
resto de la noche en mis pensamientos, me dejabas una paz interna
increíble y a la hora de dormir protagonizabas la mayoría de mis sueños.
Todo esto era tan maravilloso que me provocaba querer detener el tiempo
y vivir una vida contigo así para siempre; me hacías una persona feliz,
sentía que era indestructible, ¡sentía que era una persona completa!
Pero no todo era color de rosa, una pequeña voz en mi cabeza
(probablemente la de mi conciencia) me gritaba que este amor que sentía
no era bueno, que debería de quedarse en una amistad y no confundirse
con nada más y entonces cometí uno de los errores más grandes de mi
vida: escuché esa voz y luché por dejarte ir, creí que iba a ser fácil
pero mi corazón estaba demasiado involucrado y en lugar de beneficiarme
de tener tu amistad y compañía, lo perdí todo, perdí cada momento a tu
lado, te perdí a ti. Todo esto me lastimó de una manera inimaginable,
eras mi pensamiento a todas horas, perdía la concentración a todas
horas, sentía que algo desgarraba mi alma lenta y muy dolorosamente,
andaba por la vida sin rumbo, sentía que ya no tenía razón de existir.
Hubiera sido más fácil si sólo yo hubiera sufrido las consecuencias de
mis actos pero en el proceso tú también empezaste a sufrir y eso
destruía mi alma aún más. De alguna manera tú y yo nos fuimos
recuperando, parecía que te recuperabas más pronto de lo que esperaba y
por alguna razón eso me hundía aún más. Creí que la solución a todo
sería olvidarte para siempre, dejarte ir, no verte jamás pero mi corazón
gritaba por ti a todas horas. Tomeé la decisión de seguirte viendo a
pesar de que eso me destruyera y gracias al poco contacto que tuvimos
fui sanando poco a poco. Sentía que podía vivir de nuevo, que podía
salir adelante. Que difícil fue olvidarte pero era lo más sano que podía
hacer por mí. Ahora anhelo estar a tu lado pero sólo porque deseo tu
amistad, eres una persona genial y me encanta tener tú amistad a mi
lado, confío en no volver a desarrollar algún fuerte sentimiento hacia
ti porque eso me daría vuelta a todo, volvería a iniciar de nuevo y no
quisiera volver a sufrir de esa manera... Pero como me alegra tener tu
amistad..!!
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario